Quistes

Los quistes hepáticos son hallazgos relativamente comunes, ya que se encuentran incidentalmente hasta en 5 de cada 100 ultrasonidos realizados en hígado, y en hasta 18 de cada 100 tomografías computadas de abdomen. Las formaciones quísticas pueden tener causas hereditarias, infecciosas, o representar malformaciones del sistema de conductos biliares.

Los quistes simples son comúnmente observados en personas mayores de 50 años, y ocurren principalmente en mujeres. Generalmente son un hallazgo incidental al realizar estudios de imagen abdominal, y son escasos en cantidad (en ocasiones se ven como un pequeño “racimo” en una parte del hígado). Los quistes simples provienen de conductos biliares que con la edad han perdido su comunicación con el resto del sistema biliar, por lo general son asintomáticos, y cuando causan dolor, se pueden drenar  por medio de punción guiada por ultrasonido o tomografía, aunque en ocasiones es necesario su tratamiento mediante cirugía.

El hígado poliquístico es una enfermedad genética asociada a la enfermedad del riñón poliquístico. En este padecimiento se encuentran quistes en toda la extensión del hígado, y tiende a ser más grave en mujeres. Los síntomas se presentan cuando el número de quistes aumenta y se puede presentar dolor o infección de alguno de ellos. Generalmente no hay una afección a la función hepática, sin embargo en casos graves puede ser necesario inclusive un trasplante.

El cistadenoma se diferencia del quiste simple en que produce moco y que se considera un tumor primario originado en hígado. Tiene un crecimiento rápido, por lo cual puede producir síntomas como dolor, náuseas y pérdida de apetito. En ocasiones, puede vaciarse al sistema biliar y obstruirlo con el moco producido, presentándose ictericia. Afecta principalmente a mujeres mayores de 40, y como tiene un potencial de malignizarse, se recomienda su extirpación quirúrgica aunque no produzca síntomas.

La enfermedad de Caroli es una malformación en la que los conductos biliares tienen dilataciones en su trayecto. Hay infecciones recurrentes del sistema biliar (colangitis) debido a que el líquido biliar se “estanca” en estas dilataciones, favoreciendo el crecimiento de bacterias provenientes del tubo digestivo. Es una malformación congénita del sistema biliar, por lo que tiende a verse en pacientes jóvenes. Cuando afecta solamente un lóbulo de hígado, se pudiera recomendar su retiro quirúrgico para evitar el problema de infecciones recurrentes.