Virus de Hepatitis A

Cada una de las hepatitis virales A, B y C son causadas por un tipo diferente de virus. Mientras las Hepatitis B y C tienden a un curso crónico debido a que sus virus se incluyen en el material genético de las células hepáticas, el virus de la hepatitis A produce un cuadro agudo autolimitado. Además, mientras las Hepatitis B y C se transmiten por sangre y fluidos, la Hepatitis A es transmitida por la ingesta de alimentos que hayan sido preparados con poca higiene.

Síntomas

Después de un periodo de incubación que puede durar de 2 a 7 semanas, la persona infectada puede presentar:

  • malestar general,
  • naúsea, vómitos,
  • dolor en el hígado,
  • mal aliento,
  • pérdida de apetito,
  •  orina color café obscuro (coluria),
  • ictericia (coloración amarilla en piel y esclerótica de ojos).

Se ha notado que la infección tiende a ser más grave en pacientes adultos, de hecho, los niños pequeños pueden cursar asintomáticos y, como durante el periodo de infección se excretan grandes cantidades del virus, un adulto que esté en contacto con ellos puede desarrollar la enfermedad con síntomas. En adultos se considera una afección grave ya que puede evolucionar a una hepatitis fulminante.

Tratamiento y Medidas de Prevención

Como es un padecimiento autolimitado, se ofrecen medidas de sostén, cuidando también la alimentación evitando sobrecargar el hígado con comidas grasosas o muy condimentadas. Es importante considerar a la enfermedad como altamente contagiosa, por lo que se recomienda, dentro de lo posible, mantener medidas de higiene estrictas (uso de baño aparte, así como cubiertos y platos). Estas medidas son importantes sobre todo cuando hay personas susceptibles cerca.

Se consideran susceptibles principalmente las personas que cuenten con alguna afección hepática crónica y las mujeres embarazadas. En pacientes con enfermedad crónica puede haber una descompensación precipitada por la infección de Hepatitis A, mientras que en las mujeres embarazadas, puede haber complicaciones del embarazo graves tanto para la madre como para el bebé, por lo que se recomienda evitar el contacto con el paciente enfermo.

Vacuna

Existe una vacuna contra la hepatitis A, la cual se recomienda aplicar en los siguientes casos:

  • enfermedad hepática crónica
  • viaje a lugares donde haya poca higiene o pobreza
  • educadoras, maestras o enfermeras que estén en contacto con niños
  • trabajadores sanitarios